Pensé que Israel era un país libre, hasta que subí a la línea 451 de Ashdod a Jerusalem y me pidieron que me sentara atrás. ¿Cómo es posible un uso tan cínico de la religión? ¿Mi solución? : generar el dialogo, dirigirme al ser humano.
Hasta ayer estaba convencida que vivo en un país libre. Convencida que la dignidad humana y la libertad era un valor supremo. Es cierto que hay reclamos de un sector en contra de este o el otro, pero al ser humano por su condición de tal, sin importar su relación con la religión, raza o sexo, se lo respeta, asi es la sociedad donde me crié. Esos son los valores que aprendí. Pero al rato de subir a la línea 451 de Egged de Ashdod a Ierushalaim comprendí que me equivoque.
Uno de los pasajeros no estaba dispuesto a sentarse y se quedó parado en las escaleras al lado del conductor a lo largo de todo el viaje. Pero hubo un pasajero que decidió hacer "ruido". Le impidió al conductor cerrar la puerta, y llamó a sus amigos, que llegaron y se pusieron alrededor del colectivo. La mayoría miraba curiosamente como si fuera un exponente de museo. Eran como 20, hablaban en idisch y pronto se notó que se organizó un reclamo exigiendo que el autobus era de ellos, de acuerdo con la empresa Egged, y quien suba a el deberá cumplir las exigencias de la comunidad. Repitieron esto varias veces, también en hebreo, a pesar de que el conductor trataba de explicarles que esta era una línea común. y no definida como "casher".
A estas instancias, tengo que reconocer que tuve un poco de miedo.Ninguno de ellos se dirigió a mi a pedirme lo que les parecía tan lógico- que vaya a sentarme atrás. Ellos se limitaron a señalarme y llamarme con nombres y resentirse con Egged que no defiende sus derechos. Tengo que reconocer qye no entendí cuales eran esos derechos hasta ahora.
El chofer, que vio que no podría continuar el viaje llamó a la policía. Cuando este vino, intercambió unas palabras con el chofer, habló largamente con el organizador del reclamo espontáneo y entonces subió al autobus y me preguntó si estaría dispuesta a respetarlos y pasar a sentarme en la parte trasera del autobus. Repitió la pregunta dos veces. Tambien fue el primero que se dirigió a mi y me habló. Le conteste que ya los respetaba bastante con mi vestimenta recatada y que no puedo degradarme a mi misma para respetar a otro. Tendrían que preguntarse a si mismos como es posible que degradar a una mujer les genere respeto. Como es posible que un hombre sienta en esta epoca que una mujer no es digna de sentarse delante de el? Como se sentiría si su madre, su hermana o su hijo reciben ese desprecio?
Finalmente, el policía aceptó mi negativa porque no le quedó más remedio, el que organizó el reclamo se quedó en Asdod y el resto de los pasajeros, incluso nuevos que subieron despues, pasaron al lado mío y se sentaron detrás mío sin problema.
Me quede con algunas dudas a raíz de este incidente: porque limitar los derechos y la libertad de alguien se considera justa cuando se trata de cumplir normas de la halaja ? Como es posible un uso tan cínico de la religión y nadie ha entendido hasta ahora que el problema es social, y su relación con la religión es ínfimo o inexistente? Como es posible que una sociedad entera elige humillar a sus hijas, mujeres , hermanas y nadie reclama? Quien cree que se puede elegir vivir una vida de degradación y rechazo?
Es importante aclarar que no estoy en contra de los religiosos o de los ortodoxos. Tampoco contra la religión. Lo que me molesta es el trato del país frente a estos hechos durante toda su existencia. La renuncia de los derechos básicos de tantos ciudadanos para el respeto y bienestar de una minoría, la indiferencia que el gobierno demuestra frente a estos hechos, que incluso a veces fomenta. El Estado de Israel es un estado de una minoría, y cada uno debe tener en cuenta a todos. Es importante pelear contra el extremismo por si mismo. Toda idea y toda concepción del mundo es aceptable hasta que se lleva a los extremos. Ahi se convierte en peligrosa.
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| Tania Rozemblit |
En Israel del 2011 la guerra es sobra la libertad individual ! Una guerra entre grupos no conduce a nada más que un conflicto de años: árabes contra judíos, religiosos contra seculares. Despues de todo, todos queremos vivir nuestra vida a nuestro modo de ver, creencias y posibilidades. Todos quieren expresarse, los religiosos y los seculares. Está prohibido darle a un grupo u otro dominar la voz singular de alguno de nosotros. Todos aspiran a la libertad, en toda sociedad, y en toda situación. Si renunciamos a los estigmas y nos dirigimos al ser humano que se esconde detrás de las palabras "ortodoxos" o "seculares" podremos crear un dialogo verdadero y tal vez acortar las distancias entre nosotros.
Tania Rozemblit es notera y traductora. estudia en la escuela de arte "Cámara oscura".
Publicado por YNET- Traducido por Gabriela Szuster




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