Tel Aviv no
fue y no será en el futuro un suburbio de Bnei Brak, entonces ¿para qué pelear?
¿Quién le teme
al transporte público en Shabat? Yo no.
No hay ninguna
falta de respeto a los sentimientos.
¿Por qué tanto
alboroto? ¿Para los habitantes de Tel Aviv sin auto y bicicleta que quieren
pasar el shabat como consideran correcto? Los habitantes de Tel Aviv son gente
grande y como dice el Tanaj " el hombre hará lo que a sus ojos es
correcto". Yo lo mío y ellos lo suyo.
La mayoría de
bares y restaurantes no casher de Tel Aviv están abiertos en shabat, predios
enteros de entretenimientos están abiertos en el día de descanso, entre otros
con la anuencia de la municipalidad. También el transporte público existe ya, a
través de taxis. A pesar de lo dicho, vimos como representantes de los
ortodoxos (como era de esperar) hicieron llamados y bochinche.
La realidad es
que el ortodoxo típico no tiene ningún interés en dictarle al otro lado como
vivir su vida. Mucho más cuando no se meten en la suya. Y mientras los que no
usan "KIPA" viajen al museo, a la confitería, al mar o todo lo que
represente shabat para los no religiosos, mientras él va camino a la comida
familiar de shabat o a rezar, le dolerá en silencio. Máximo rezará por quienes
considera que cometen un terrible error. Lo importante en la democracia y en la
religión judía es "la libre elección".
Que cada uno
haga su análisis y estimaciones, pero no a la fuerza, y sin transformar a los
ortodoxos en monstruos demoníacos. No hay necesidad de avivar el odio del mundo
por quienes respetan shabat. Yo me conformaré en silencio, en mi mesa de shabat
y que los no religiosos viajen en autobús al mar. Y si no hay acá respeto de
shabat como corresponde, por lo menos que haya Shabat Shalom.
Publicado por
Ynet. Traducido por Gabriela Szuster

No hay comentarios:
Publicar un comentario