Políticos como Le Pen han
cambiado el enemigo-demonizado Judío por el criminalizado inmigrante Musulmán,
sin descartar realmente su ADN ideológico.
Marine Le Pen saltó la
banca. Invitò cerca de 100 diplomáticos a
un lunch la semana pasada, en Nueva York. Cuatro aceptaron: Hubo tres enviados: Armenia,
Trinidad y Tobago, y Uruguay, que a ella no le decían nada obviamente. Pero la
entrada del cuarto invitado, el Embajador Israelí a las Naciones Unidad Ron
Prosor, le dio al evento una importancia
que le valió el viaje.
Ningún representante oficial
norteamericano aceptó reunirse con la líder de la extrema derecha Francesa.
Tampoco el líder de la comunidad Judía. Ella falló en su intento de lograr una
foto en el museo del Holocausto, por lo que salteó la visita. El Embajador
Francés a las Naciones Unidas envió un filoso mensaje que ella no es persona grata
en el edificio de las Naciones Unidas. ¿Pero el enviado Israelí? Él le dio la
mano y habló de la importancia de la
diversidad de opiniones.
Florecemos en la diversidad
de ideas, dijo Prosor. Hablamos acerca de Europa, y otros temas enjoyaron mucho
nuestra conversación, le fue atribuido a Prosor. Antes de entrar al lugar,
incluso le dijo a los periodistas, que él es un hombre libre.
Ahora el Ministerio de
Relaciones Exteriores dice que hubo un malentendido, que el Embajador pensó que
estaba atendiendo un evento de la delegación Francesa a las Naciones Unidas.
Que cuando vio su error, se retiró.
Nadie cree que fue una
coincidencia. Prosor es un profesional. Quería ser el primer líder Judío en entrevistarse con un
líder del partido extremista de derecha de Francia. En estos momentos le
gustaría romper la máquina de fotos que documentó el sonriente encuentro.
En realidad esto es un
síntoma documentado, de la alianza formada por miembros de la derecha Israelí y
algunos de las figuras más nacionalistas de Europa. El año pasado, entre otras
visitas a Israel estuvo el líder populista Holandes,Wilders, el racista Belga
Dewinter y el sucesor austriaco de Jorg Haider, Heinz Christi Strache.
Estos políticos como Le Pen,
han cambiado el demonizado enemigo Judío, por el criminalizado inmigrante
Musulmán. Pero en realidad su ideología interior sigue siendo siempre la misma.
La aprobación Israelí es para acercarlos más al poder. Le Pen ha decidido no
escandalizar como su padre, Jean Marie. Ella quiere hacer del Frente Nacional
un partido popular y legítimo. Ella con un 19 % en la opinión pública es
popular,¿pero legítima? En dos entrevistas que dio en el pasado, ella atacó al
Presidente Jacques Chirac por su histórica declaración de 1995 en que en nombre
de Francia tomó responsabilidad por los crímenes de guerra del gobierno de
Vichy. Ella tozudamente se ha negado a denunciar el fascismo Francés,
demostrando que en nada se diferencia de su herencia paterna
Escrito por Adar Primor, Publicado
por Haaretz
Traducido por Emilio Feler

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